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viernes, 27 de enero de 2012

2012, un año de conflictos (II)


Egipcios en la Plaza Tahrir (fuente: monasosh)


Continuando con un post anterior, seguiré comentando los 30 conflictos que según el influyente think tank norteamericano Council on Foreign Relations, podrían marcar este año 2012. Si los primeros 10 eran potenciales conflictos que afectarían al sistema internacional de forma global, en este caso analizaremos 10 conflictos que tendrían un alcance regional.

Inestabilidad política en Egipto. Un año después de la llamada revolución egipcia, el país sigue sin tomar un rumbo claro en su democratización. Se han alcanzado importantes hitos como la dimisión del presidente Hosni Mubarak por la presión popular o la celebración de las primeras elecciones libres en la historia del país. Pero por otro lado la inestabilidad continúa siendo el factor dominante en el país árabe y todavía quedan algunos conflictos por resolver y que pueden dar al traste con el proceso democratizador. Primero el ejército sigue controlando el país aunque su líder, el mariscal Tantawi anunció recientemente que una vez el proceso democratizador se haya finalizado, se entregarían todos los poderes a las instituciones democráticas. Por otro lado las legislativas han dado un Parlamento dominado por los islamistas, moderados y radicales, lo que puede provocar la marginalización de los grupos laicos y de izquierda y de la minoría cristiana (8-10% de la población). También están por ver las consecuencias de un gobierno islamista sobre las relaciones con Israel. Por último aún queda por celebrar las elecciones presidenciales, que serán otra prueba de fuego para el proceso de transición egipcio. Todo ello en un contexto económico nacional muy negativo.

Grave crisis entre India y Pakistán por un gran ataque terrorista. El primer ministro indio no ha dejado de recordar a Pakistán que un nuevo atentado masivo como el de Bombay en 2008 será tomado por Nueva Delhi como un casus belli y podría llevar al país a la guerra con Pakistán. Esto se explica por la conocida relación de las fuerzas de seguridad e inteligencias pakistaníes con algunos de los grupos terroristas islamistas que operan en India. Es dificil pensar que un nuevo atentado en suelo indio lleve a los dos países a la guerra, teniendo en cuenta que ambos países son potencias nucleares declaradas, pero podría ser el inicio de una nueva escalada bélica en la región.

Incidente naval en el Mediterráneo entre Turquía e Israel. A pesar de que las relaciones entre estos dos antiguos aliados han empeorado de una forma exponencial durante los últimos 2 años es difícil que se de un episodio bélico entre ambos. Pero el papel que quiere representar Turquía en la región hará del Mediterráneo Oriental un escenario cada vez más hostil para Israel.

Intensificiación de la insurgencia en Afganistán. Es un escenario que ya se está dando y que explica porqué ahora los EEUU ven con buenos ojos la negociaciones con los otrora grandes enemigos que eran los talibán. 2012 será sin duda un año muy conflictivo en Afganistán, intensificado por el aumento de la inestabilidad política en la región (Irán, Pakistán, Asia Central).

Guerra civil en Siria y una posible intervención exterior. Cumplido ya casi un año del inicio de las revueltas en siria, el conflicto parece entrar en una nueva fase. Si bien dista todavía de parecerse a una guerra civil ya que el “bando” presidencial cuenta con una superioridad militar incuestionable y controla casi la totalidad del país, pocas bazas más tiene al Assad. La utilización de los conflictos étnicos por parte del régimen pueden llevar a una espiral incontrolada de violencia que lleven al país a un escenario parecido al del Líbano durante los 80. Esta guerra intersectaria podría expandirse a los países vecinos, sobre todo a Líbano e Irak en los que ya se están dando los primeros síntomas. Una intervención exterior está todavía lejos de ser llevada a cabo tanto por el bloqueo de Rusia, uno de los pocos aliados del régimen sirio, como por las grandes implicaciones que tendría en un escenario hiper caldeado por diferentes conflictos (Egipto, Irak, Líbano, Irán, Bahrein).

Guerra civil en Yemen. Yemen es otro de los países junto a Siria, Bahrein o Libia dónde la primavera árabe se ha traducido en un largo conflicto entre opositores y partidarios del régimen. En este caso el presidente Saleh acaba de abandonar el país, dejando un escenario de incertidumbre. Aunque existe un acuerdo entre los opositores y los partidarios del régimen para nombrar un próximo presidente de consenso, la transición hacia un sistema más democratico está muy lejos de materializarse. Yemen se encuentra además sumido en diferentes conflictos; al norte el movimiento chií al Huthi libra una larga batalla contra el gobierno central, al sur los movimientos separatistas pretenden lograr la independencia de Adén y las provincias del meridionales. Por último Al Qaeda, aprovechando la situación de caos, ha pasado a controlar algunas zonas del país, la última en caer ha sido Abyán. El mayor peligro sería que la situación en Yemen se desbordase y afectase a la vecina Arabia Saudí.

Aumento de la violencia intersectaria en Irak. Desde que las tropas estadounidenses abandonaran Irak en 2011, la situación está empeorando por momentos. El gobierno del chií al Maliki está llevando a cabo una política cada vez más autoritaria, poniendo en el punto de mira a la minoría sunní. Además los atentados terroristas siguen causando decenas de víctimas casi a diario. Un empeoramiento de la situación en Siria o Irán podría ser la gota final que desborde el vaso en Irak.

Un conflicto en el Mar de la China Meridional por diferentes reivindicadiones territoriales. El Mar de la China Meridional abarca un territorio en el que diversos países han planteado reclamaciones. En algunos casos estas reclamaciones se superponen sobre todo en los casos de Filipinas con China y Vietnam con China. Durante el 2011 se han dado diversos episodios en torno a este escenario y en los que China ha mantenido una posición bastante belicosa. La posibilidad de un episodio bélico limitado en torno al Mar de la China Meridional es alta y cada año adquiere mayor relevancia según Pekín va adoptando una posición más hegemónica en la zona.

Un ataque masivo sobre Israel. El único país que podría llevar a cabo este ataque sería Irán, pero es muy difícil que lo haga sin una provocación seria. Un bombardeo israelí de las instalacioes nucleares iraníes, escenario que puede ser una realidad en pocos meses, sí que desencadenaría un ataque masivo contra Israel, no sólo por parte de Irán, también de sus aliados de Hezbollah en Líbano y Hamás en Gaza.

Inestabilidad en Bahrein y posibilidad de intervención de Irán o Arabia Saudí. En el caso de Bahrein parece que el conflicto se halla en estado latente tras meses de represión gubernamental. Como en el caso de Israel, es difícil que Irán intervenga en Bahrein sin una provocación grave anterior, en el caso saudí el país ya ha intervenido militarmente y ayudado a reprimir violentamente a los manifestantes contrarios a la monarquía. Una revuelta de la población chií de Arabia Saudí (aproximádamente un 25% de la población) se etendería sin duda a Bahrein donde los chiíes son mayoría (70%) pero son marginados por la monarquía sunní.

En un tercer post comentaré los últimos 10 conflictos que podrían marcar el 2012, en este caso los que tienen una proyección mucho más reducida y que se enmarcan en un contexto más nacional.

Mapa mostrando los conflictos comentados en el post (CFR.org)



miércoles, 23 de febrero de 2011

Las 14 falacias sobre la revolución egipcia (Parte II)

En este segundo post terminaré los 7 puntos restantes. Antes de empezar, agradecer a todos aquellos que hayáis leído el primer post, se agradece mucho. Continuo....


La Hermandad Musulmana ha estado prohibida y perseguida por Mubarak Como todo régimen dictatorial, el tirano de turno tiene que tener una excusa de cara a la comunidad internacional para ejercer el poder de forma autocrática. Para Mubarak ese chivo expiatorio ha sido la Hermandad Musulmana. Ante cualquier presión del exterior para que iniciara reformas políticas Mubarak lo dejaba claro, si se liberalizaba el régimen el poder acabaría en manos de la Hermandad o lo que es lo mismo, el islamismo. O ellos o yo, no hay término medio. Para suerte de Mubarak en Occidente siempre le hemos creído, y nuestros gobiernos no es que no hayan presionado al régimen egipcio a emprender reformas, sino que además han financiado su dictadura, sobre todo los EEUU. Todo para evitar que la Hermandad llegase al poder. Por tanto a Mubarak le ha interesado siempre tolerar la existencia de esta. Porque la Hermandad tiene oficinas, tiene empresas, centros sanitarios y educativos; hay cierta represión, si, pero menor que a otros grupos político-sociales. De hecho entre 2005 y 2010 fueron la principal fuerza de oposición en el Parlamento con 88 escaños. Mubarak ni podía ni quería perseguir a la Hermandad porque era la razón de ser de su régimen. Si la Hermandad hubiese desaparecido ¿cómo justificaría Mubarak a la comunidad internacional la falta de democracia en su país?


La Hermandad Musulmana es el único grupo organizado de la oposición Se ha repetido hasta la saciedad que la Hermandad es el único grupo de oposición organizada al régimen de Mubarak. La realidad es que existen otros grupos o partidos políticos con una cierta organización, que incluso han participado en elecciones, beneficiándose de algunos momentos de mayor apertura del régimen. El Wasat Party, creado en 1996 de una escisión de la Hermandad, defiende un islamismo liberal y ha sido el primer partido legalizado tras la caída de Mubarak. El movimiento Kifaya, surge en 2004 de la unión de diversos movimientos de protesta de diferente ideología con unos mismos objetivos: la salida de Mubarak del poder, la celebración de elecciones y un Egipto democrático. La “Asociación Nacional por el Cambio”, plataforma política de apoyo a Mohammed El Baradei, premio nobel egipcio que se ha postulado para liderar la democratización del país. El partido Wafd que desde 1983 ha sido una de las principales organizaciones políticas egipcias de la oposición, defiende la democracia liberal y en 2005 logró 6 escaños en el Parlamento. El Tagammu, partido socialista que a pesar de la falta de libertades políticas logró en las elecciones de 2010 5 escaños. Por último el partido liberal Al-Ghad, defiende la instauración de una democracia secular. Por tanto existen numerosos partidos políticos que han ido surgiendo a pesar de las numerosas trabas que durante 30 años el régimen de Mubarak les ha impuesto. Los que vaticinan una victoria segura de la Hermandad en unas posibles elecciones democráticas no han tenido en cuenta la gran variedad de opciones políticas que han germinando al calor de la represión. Además, tras el éxito de la revuelta popular, se prevé la creación de un partido político llamado “Jóvenes del 25 de enero” que agrupe a todos aquellos que participaron en la revolución.


Por muy autócrata que haya sido, gracias a Mubarak Egipto y Occidente han disfrutado de 30 años de paz en la región Este es el típico argumento que sin ningún tipo de cautela se ha utilizado desde Occidente para justificar el apoyo a dictaduras como la egipcia. El argumento es básico, no hay que retirar al dictador de turno porque aunque gobierne de forma autocrática gracias a él el país ni se ha desestabilizado, ni ha pasado a ser gobernado por nuestros enemigos. Como dijo el presidente estadounidense F.D.Roosevelt sobre el dictador nicaragüense Somoza, “es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta”. Los mismos argumentos se utilizaban por ejemplo en el caso de Indonesia. Desde 1967 hasta 1998 el general Suharto gobernó de forma dictatorial el país asiático. Desde Occidente se le apoyaba argumentando primero, que gracias a él el país no pasaría a manos de comunistas o islamistas, y segundo que gracias a Suharto el país no se ha desestabilizado ni dividido. En 1998 se produce un levantamiento popular y Suharto se retira del poder. Cunde la alarma en Occidente, ¿se convertirá Indonesia en un Emirato islámico? ¿Se dividirá el país caóticamente en numerosas repúblicas independientes? ¿Habrá una guerra civil? Nada de esto pasó, 12 años después Indonesia es una esplendorosa democracia, modelo en la región, con casi todos los conflictos separatistas solucionados, el terrorismo islamista perseguido y con una economía creciendo a un 6%. Además sigue siendo un aliado regional de Occidente, y por cierto es el país musulmán con mayor población. Por tanto o bien desde Occidente dejamos de apoyar a las dictaduras y dejamos que los pueblos construyan sus propias democracias, o bien admitimos que realmente apoyamos a los dictadores porque nos son más convenientes para nuestra políticas comerciales y de seguridad. Los 30 años de gobierno de Mubarak han venido acompañados por represión, torturas, atentados terroristas, pobreza y tensión social. No han sido 30 años de paz, ni para Egipto ni para Occidente. La represión no ha hecho más que dar argumentos a los perversos ideólogos de la Yihad Islámica Egipcia, organización que años después sería “socia fundadora” de Al Qaeda.


El mayor miedo de los gobiernos occidentales es que Egipto pase a estar gobernado por los islamistas Este no es el mayor miedo de Occidente. Los EEUU y otros gobiernos europeos han apoyado y financiado a regímenes radicales islámicos en numerosas ocasiones. Dejando de lado Irán, el régimen islámico por antonomasia, la Arabia Saudí wahabbí, es uno de los principales aliados de Occidente en el mundo. Durante la Guerra Fria EEUU apoyó a los movimientos islamistas en Pakistán y Afganistán para frenar la influencia soviética en esos países. Sin ir más lejos, Afganistán actualmente es una República Islámica con el beneplácito de los EEUU y la OTAN y en Irak el gobierno se haya en manos de una coalición de partidos islámicos con elementos muy radicales. A lo que tiene miedo Occidente es a la pérdida de influencia sobre los países árabes. Lo que importa no es quién gobierne sino que sean dóciles y acaten lo dispuesto por Washington, Londres o París. Las democracias en el Tercer Mundo no interesan, siempre ha sido más fácil llegar a acuerdos con dictadores corruptibles que con demócratas con principios.


Al Qaeda apoya las revueltas o se está beneficiando de ellas Al Qaeda basa toda su actividad terrorista en el precepto de que la única manera de expulsar del poder a los dictadores árabes, su principal objetivo estratégico, es a través de la violencia. La expulsión pacífica de Ben Alí en Túnez y Hosni Mubarak en Egipto no sólo supone un varapalo a las tesis de Bin Laden si no que las anula completamente. Hace muy poco Ayman al Zawahiri, egipcio y número dos de Al Qaeda decía “el sistema en Egipto y la mayoría de los países árabes e islámicos sólo puede ser removido por la fuerza, y el régimen en Egipto no va a ceder ante ninguna tentativa pacífica de cambio, y Hosni Mubarak y su hijo no abandonarán el gobierno si no es por la fuerza”. La realidad le ha estallado, y nunca mejor dicho, a Al Qaeda en las manos. El triunfo de las revueltas supone un mayor golpe al grupo terrorista que la guerra de Afganistán. Todo ello no quita que Al Qaeda busque el fracaso de la democratización de estos países, para demostrar que sus tesis eran correctas. Por tanto es de preveer que se sucedan importantes atentados islamistas, teniendo en cuenta que Al Qaeda es casi un invento de la Yihad Islámica Egipcia y su presencia en el país norteafricano ha sido larga y sangrienta. De todos modos según una encuesta del PEW Research Center tan sólo un 20% de los egipcios simpatizan con Bin Laden o su grupo terrorista, por tanto la base de apoyo social es muy reducida. Pero como bien sabemos en España, el terrorismo no tiene capacidad de frenar la democractización de ningún país. Por último, señalar que la Hermandad Musulmana es el principal enemigo de Al Qaeda desde que a partir de los 80 se desligara de la violencia y optara por medios pacíficos para lograr sus objetivos. Lo que anula cualquier relación entre la Hermandad y Al Qaeda, a pesar de que se haya dicho en numerosas ocasiones lo contrario.


Sobre el ejército Si hay un actor político del que se ha hablado durante los acontecimientos en Egipto este ha sido el ejército. Mi intención es señalar brevemente, que cuando se habla del ejército egipcio no se puede hablar de un todo homogéneo. La mayoría de sus 470 mil miembros no pertenecen a ninguna élite político-económica, sino que son miembros del pueblo, generalmente jóvenes que no han encontrado otra forma de ganarse la vida. La cúpula militar sí que amasa gran poder económico y político. Algunas fuentes señalan que el ejército controla empresas y otros activos que suponen entre un 10 y un 30% del PIB egipcio. Pero esta cúpula formada por los altos cargos militares tampoco es totalmente compacta. Por un lado están los militares de mayor edad, entrenados en la URSS y que han participado en las guerras contra Israel. Por otro lado una segunda generación de altos cargos, más jóvenes, ha sido formada en EEUU y sería más permeable a un régimen democrático. La existencia de estas diferentes sensibilidades dentro del ejército explicaría en parte la posición vacilante de los militares durante la revuelta, ya que presumiblemente detrás del telón habría una lucha interna entre las diferentes facciones con el presidente Mubarak por el medio.


Sobre el futuro Para terminar, un breve apunte. A diario se especula sobre lo que va a pasar en Egipto, cada periodista o analista tiene su propia versión. Unos que va a ser un nuevo Irán, otros que el ejército se mantendrá en el poder, etc... Yo he intentado huir de vaticinar el futuro, cualquier previsión de futuros acontecimientos he intentado contextualizarlo y he indicando que son probabilidades y no certezas. Digo esto porque quiero terminar indicando que a día de hoy nadie es capaz de predecir con precisión lo que va a pasar en Egipto, entre otras cosas porque no hay ningún antecedente. Por tanto, sinceramente, no hagáis caso de aquellos que de forma categórica dicen qué es lo que va a pasar, cómo y cuándo. Porque la ignorancia es atrevida.


Hasta aquí los 14 puntos, espero que no haya sido extremadamente pesado, ya que me he extendido más de lo que había planeado en un primer momento. Si alguien necesita fuentes sobre el tema por favor pedírmelas. La mayoría son de periódicos (El Pais, New York Times, Washington Post) o think tanks (CSIS, CFR, Brookings, Instituto Elcano...). Sois bienvenidos a comentar lo que queráis, ya que por desgracia para mi, no tengo la verdad absoluta, una lástima la verdad...

martes, 22 de febrero de 2011

Las 14 falacias sobre la revolución egipcia (Parte I)

El 11 de febrero de 2011 Mubarak, presidente egipcio, abandonaba el poder y cedía el control del país al ejército. Terminaba la primera y más decisiva etapa de la llamada, no con mucha imaginación, revolución egipcia. Durante semanas los medios de comunicación; prensa, radio, prensa digital y televisión, centraron su atención en los acontecimientos que se sucedían de forma acelerada en el país del Nilo. Y como suele suceder en estas circunstancias, las opiniones se confundieron con los hechos, y las especulaciones con la realidad. La falta de conocimiento sobre la realidad internacional, muy patente en el periodismo español, ha sido mitigada por la participación en tertulias, debates y reportajes, de expertos en el tema, en este caso en el mundo árabe y/o islámico. A pesar de ello, tanto desde la prensa nacional como internacional se han vertido numerosas falsedades, que como siempre ocurre, a costa de repetirlas continuamente se convierten en una verdad asentada. Estas falsedades no son inocentes, tienen tras de si cierto trasfondo de antropológico en unos casos, ideológico en otros y la simple y pura ignorancia en otros. La manipulación de la información no sólo es un acto perverso si no que en ocasiones puede ser tremendamente perjudicial, en este caso para los egipcios concretamente y los árabes en general. Es por ello por lo que he decidido abrir este blog, para intentar ofrecer un punto de vista basado en la realidad de los hechos, los estudios y los datos, en fin, en la rigurosidad, ya que uno siente que no puede estar por más tiempo callado ante estos atropellos informativos. Partiendo del hecho de que la objetividad no existe, ya que somos sujetos y no objetos, trataré de ser lo más imparcial posible, que no equidistante. Con este post os doy la bienvenida a mi blog y agradeceros de antemano su lectura.

Para hacerlo de forma más gráfica, y por tanto más digerible, explicaré brevemente, una por una, cada una de las falsedades que se han ido instalando en el debate mediático sobre Egipto. He seleccionado las 14 más repetidas y difundidas. En este primer post comentaré las 7 primeras y en un segundo post las otras.

La Hermandad Musulmana (o los Hermanos Musulmanes) es un partido político islamista radical La Hermandad no es ni un partido político ni tiene una ideología concreta. Tan sólo existe un elemento aglutinador, el Islam y su papel en la política y la sociedad. Por tanto dentro de la Hermandad existen desde extremistas que podrían solidarizarse con grupos como la Yihad Islámica, hasta reformistas partidarios de una democracia pluralista. Durante la revuelta contra Mubarak, miembros de la Hermandad emitieron una serie de comunicados manifestando su posición: democracia, elecciones libres, justicia independiente y Estado de Derecho. Como la democracia cristiana en Europa, los miembros de la Hermandad defienden el papel principal de su religión en la sociedad, pero niegan que su prioridad sea instalar la ley islámica en Egipto, sólo lo apoyarían si existe un consenso nacional. Además la Hermandad ha condenado sucesivamente los atentados de Al Qaeda y desde los 70-80 está en contra del uso de la violencia y no la ha ejercido. Se ha repetido incesantemente que la Hermandad, si hubiese elecciones libres, gobernaría con toda probabilidad el país. Con esta afirmación se han dado por hecho varios elementos; por un lado está por ver si la Hermandad se presenta como un grupo cohesionado o por el contrario, y como parece más probable, dará lugar a varias formaciones políticas diferentes. Por otro lado se presupone que la Hermandad ganaría unas elecciones, cosa que es mucho especular en un país que aún no ha celebrado elecciones en libertad. Lo más probable es que la Hermandad de pie a una coalición de grupos políticos que dentro del islamismo aglutine tanto a radicales como reformistas, al menos para las primeras elecciones. Algo parecido a lo que ocurre en Irak, donde gobierna una coalición que agrupa desde sectores moderados del islamismo político hasta extremistas como el partido del clérigo radical chií Al Sadr. Lo que está claro es que la Hermandad, ni es un grupo político, es más una organización de asistencia y caridad centrada en torno al Islam, ni apoya a grupos terroristas, ni tiene una visión radical del Islam, tan sólo unos sectores, ni está claro que se presenten a las elecciones unidos, y que en ese caso las ganen.

Egipto va a ser un nuevo Irán Primero, Irán es un país persa y con una población mayoritariamente chií. Egipto es un país árabe y mayoritariamente suní. Además en Egipto hay una importante minoría de cristianos coptos (un nada despreciable 10% de la población), que se opondría frontalmente a cualquier intento de república islámica. La revolución iraní fue contra un rey y su dinastía, comunistas e islamistas fueron los que llevaron a cabo las revueltas y hubo una figura que si bien no lideró la rebelión, si que fue el símbolo de la resistencia, el ayatolah Jomeini. En el caso egipcio la revolución ha sido contra un dictador y la revuelta ha destacado por la ausencia de ideologías, ya que los discursos políticos más allá de la demanda de democracia y libertad han brillado por su ausencia. Ni los islamistas ni los comunistas han tenido un papel destacado. En la revolución egipcia no se ha impuesto ninguna figura simbólica, ha sido la revolución del pueblo. Por último el sunismo, mayoritario en Egipto, al contrario que el chiísmo de Irán no tiene un clero con una estructura jerárquica, lo que impide el establecimiento de un régimen teocrático como el de Jomeini. Es por ello por lo que tan sólo bajo el paraguas de algunas monarquías del Golfo pérsico se han instalado regímenes casi teocráticos en sociedades suníes. La única forma aparente de que se instale un régimen islamista en Egipto es bajo un régimen autoritario impulsado desde el ejército, algo así como lo que ocurrió en Pakistán con Muhammad Zia-ul-Haq o en Sudán con Omar al Bashir. Otra pregunta sería si Irán va a ser el nuevo Egipto.

Los que han llevado a cabo la revuelta egipcia son mayoritariamente islamistas Especular con la ideología de los cientos de miles de personas que exigían en la paza Tahrir la caída de Mubarak es cuanto menos algo infructuso. Hasta la fecha no existe una encuesta sobre las posturas políticas de los allí reunidos y dudo que se prestasen a ello. Los que sí tenemos son imágenes y videos en los que no aparecen ni cánticos en favor de un régimen islámico, ni quemas de banderas de EEUU o Israel, ni eslóganes a favor de Bin Laden. Lo que sí hemos escuchado son las exigencias de la población una y mil veces: democracia, libertad, trabajo, educación, una vida digna, el fin de la corrupción y el favoritismo o una policía honesta. Por tanto, con los datos que tenemos, nada apunta a que podamos afirmar que los islamistas están liderando las revueltas. Lo que sí está claro es que los egipcios quieren democracia, un 59% así lo afirman en un estudio del PEW Research Center y son datos de antes de que se iniciasen las revueltas.

El mundo musulmán es incompatible con la democracia Falso. Existen en el mundo 48 países con una población mayoritariamente musulmana. Según Freedom House, 6 de ellos son democracias electivas (Senegal, Mali, Turquía, Albania, Bangladesh e Indonesia). Es un pequeño porcentaje pero demuestra en todo caso que un país puede ser musulmán y democrático. Destaca Indonesia, país musulmán más poblado del mundo y una democracia ejemplar en Asia. Freedom House señala además que otros 9 países (Marruecos, Gambia, Burkina Faso, Níger, Líbano, Kuwait, Pakistán, Malasia y Nigeria) son parcialmente libres y tienen cierto nivel de participación política. De los 1571 millones de musulmanes que se estima hay en el mundo más de 980 millones viven en regímenes o democráticos o en proceso de democratización. Destacar que muy probablemente la causa que en la mayoría de países musulmanes o árabes no haya democracia tenga más que ver con sus características geográficas y económicas (son todos países del Tercer Mundo), que con su religión.

La democracia en los países musulmanes lleva al poder a los islamistas De los países mencionados anteriormente, tan sólo uno está gobernado por un partido islamista: Turquía, lo que nos lleva a dos conclusiones. Primero, los islamistas son grupos residuales en la mayoría de países musulmanes democráticos, tan sólo tienen cierta presencia en Turquía, Marruecos, Líbano, Kuwait y Pakistán, pero no son una clara mayoría. En los países no democráticos tienen una mayor presencia social debido a que suelen acoger a la oposición más extremista y se nutren de la frustración surgida de la represión en estos regímenes Segundo, que gobiernen los islamistas no significa ni el fin de la democracia ni un gobierno islamista radical, pongo como ejemplo Turquía, donde durante los últimos años de gobierno del islamista AKP se han llevado a cabo cambios muy positivos como la mejora de la situación de los kurdos o la disminución del papel del ejército en la política. Con ello no pretendo defender a estos partidos políticos, ya que a mi modo de ver la religión, tanto la islámica como la cristiana, no debería estar presente en la política.

La caída de Mubarak traerá la guerra con Israel. Egipto e Israel han entrado en guerra en cuatro ocasiones. Dos de ellas (1956, 1967) iniciadas por Israel y las otras dos (1948, 1973) por Egipto y sus aliados árabes. Por tanto Egipto ha sido una potencia agresora en tanto en cuanto Israel también. Nada indica que vaya a haber una guerra. Israel sigue teniendo el ejército más formidable de la región, contra el cual el ejército egipcio no puede hacer nada. El único peligro que puede provocar un enfrentamiento es el tratado de 1979 firmado por ambos países y en el cual, entre otras cosas, se exige al ejército egipcio que no posicione sus tropas en la península del Sinai, creando una zona desmilitarizada a cientos de kilómetros de la frontera con Israel. La Hermandad Musulmana ya ha denunciado este tratado que considera humillante, pero no se ha manifestado a favor de una guerra contra Israel. El gobierno israelí debe asumir que el tratado deberá ser revisado: por un lado es un tratado denunciado por todos los grupos de oposición egipcios y muy mal visto por la población, no hay que olvidar que entre otras causas las buenas relaciones de Mubarak con Israel han sido uno de los factores que han propiciado su caída. Por otro lado fue negociado por un gobierno ilegítimo y dictatorial que no representaba a la población, por tanto ante un futuro gobierno democrático egipcio, Israel no tiene otra opción que renegociar el tratado. Por último el tratado es un atentado a la soberanía nacional egipcia a la que se le niega el control de parte de su propio país. Por tanto si Israel no entiende esto y se mantiene firme en la defensa del tratado de 1979 sí que se correría el riesgo de un enfrentamiento entre ambos países. Dejando de lado este escenario, un Egipto democrático se mostrará más crítico con Israel que Mubarak, y si partidos islamistas llegan a gobernar es probable que se rompan las relaciones diplomáticas entre los dos países, tal y como exige hoy en día la Hermandad Musulmana. A largo plazo un Egipto democrático será más deseable para Israel que un Egipto no democrático, entre otras cosas porque nunca dos democracias se han declarado la guerra.


Es el 1989 árabe Al igual que Faared Zakaria en la revista Time coincido con él en que más que a la ola revolucionaria que provocó la caída de los regímenes comunistas del Este de Europa entre 1989 y 1991, la ola revolucionaria árabe tiene más que ver con la de 1848. Aquellos que se rebelaron en 1848 y los que lo están haciendo en 2011 tienen las mismas reivindicaciones: libertad y democracia. En ambos casos las revoluciones se difundieron espontáneamente de un país a otro, en 1848 por Europa, en 2011 por el mundo islámico. Las revueltas se vieron impulsadas por su éxito en Francia en 1848, así como ahora han sido avivadas por el éxito en Egipto. Al igual que en la actualidad las revueltas de 1848 tuvieron evolución y suerte diferentes, en algunos países tuvieron gran éxito y en otros se limitaron a enfrentamientos con las autoridades. Las consecuencias de 1848: caída de regímenes, cambios constitucionales o represiones brutales, las de 2011, están por ver pero no serán muy diferentes. La caída del bloque soviético de 1989 a 1991 no tiene nada en común con la situación actual. Los países de Europa Central tenían un sistema político y económico homogéneo, cosa que los países árabes no. Su colapso se debió más a la política novedosa de la potencia tutelar, la URSS y su líder Gorbachov, de no intervenir en los asuntos internos de estos países. En cambio en los países árabes no hay una potencia tutelar, aunque EEUU en cierto modo lo es en algunos casos, y la caída de los regímenes ha sido más debido a asuntos internos que a una coyuntura internacional concreta. De todos modos comparar la situación actual con la de 1848 o 1989 no es de gran utilidad, actualmente estamos viendo un fenómeno histórico único cuya evolución y consecuencias tan sólo podemos intuir.

Hasta aquí los primeros 7 puntos, en el próximo post el resto...