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lunes, 23 de enero de 2012

Embargo europeo al petróleo iraní ¿a qué precio?

Los 27 Estados miembros de la Unión Europea han acordado hoy aplicar un embargo al petróleo iraní en respuesta al programa nuclear que lleva desarrollando Teherán durante los últimos años. El embargo entrará en vigor a partir del 1 de julio y busca forzar al régimen a abandonar el programa nueclear o al menos entrar en negociaciones. Pero Teherán por ahora mantiene una posición firme amenazando con cerrar el Estrecho de Hormuz, única via de salida del Golfo Pérsico, la principal zona petrolera del mundo, si sus exportaciones de petróleo se ven afectadas por el embargo. La realidad es que este embargo provocará el aumento de los precios del petróleo, ya de por si altos desde que comenzaron las recientes tensiones en el Golfo a raíz del intercambio de amenazas entre Teherán y Washington y que hacen temer una posible guerra en la región. Además esta subida del precio del petróleo, cuyo coste reacerá sobre el ciudadano, será mayor en aquellos países europeos más dependientes del petróleo iraní: España, Grecia e Italia, casualmente países que están pasando por una situación económica extremadamente grave. Paradójicamente serán los ciudadanos españoles, griegos e italianos, los más afectados (aparte de los iraníes), y quienes tendrán que pagar la gasolina más alta entre otras consecuencias. Los gobiernos europeos argumentan que están buscando nuevos acuerdos con otros países petroleros como Arabia Saudí o los Emiratos Árabes Unidos, pero esto no significa que el precio del petróleo no suba y que se consiga cubrir toda la demanda ya que en un periodo tan corto de tiempo (5 meses) la producción de petróleo no se puede aumentar considerablemente, o al menos lo suficiente como para cubrir las exportaciones iraníes. A la larga el embargo será un tremendo error, por un lado Irán ya no confiará en Europa como socia comercial y orientará sus exportaciones hacia el Este, sobre todo hacia India y China, dos países que ya han declarado que no participarán en el embargo. Una segunda consecuencia será que Europa dependerá cada vez mas del petróleo de las monarquías del golfo pérsico, autoritarias, integristas, militarizadas y paradójicamente también interesadas en un programa nuclear. Además el embargo supone un auténtico casus bellis para un país que dependen tanto de sus exportaciones de petróleo, lo que puede acelerar una escalada militar de consecuencias desastrosas para todos.

En el siguiente gráfico podemos ver hacia dónde exporta el petróleo Irán. China, India, Turquía y Sudáfrica, que suponen alrededor de un 45% de las exportaciones del petróleo de Irán, no apoyarán el embargo. Japón y Corea del Sur están dispuestas a participar en el embargo, Tokio está en negociaciones con los EAU para sustituir sus importaciones. Por el lado europeo vemos que España importa un 6% del petróleo iraní, e Italia un 7%, otros importadores de relevancia son Francia y Grecia.
Fuente: NYT.com
En el caso español el petróleo iraní supone un 20% de las importaciones de petróleo totales según el Ministro de Exteriores español, un 13% según Reuters y la EIA. En el caso italiano también es del 13% y en Grecia supone un 14% de las importaciones de petróleo. 

En este gráfico podemos ver a la izquierda los 10 principales importadores de petróleo iraní y a la derecha lo que supone el petróleo iraní en el total de crudo importado por cada país. Vemos una vez más que España, Italia y Grecia serían los países más afectados por el embargo.
Fuente:oil-price.net
Por último en este pequeño gráfico se muestra la evolución del precio del petróleo durante el último trimestre. Según Bloomberg en este momento el precio del barril Brent está en los 110,5 dólares, pero son datos anteriores al anuncio del embargo. 

miércoles, 18 de enero de 2012

2012, un año de conflictos (I)


Portaaviones USS John C. Stennis pasando por el Estrecho de Hormuz (US Navy Imagery)


El “Center for Preventive Action” algo así como el Centro de Acción Preventiva, perteneciente al think tank estadounidense Council on Foreign Relations, ha elaborado una lista de los posibles conflictos que podrían marcar este año 2012. Es muy útil a la hora de identificar los principales puntos calientes (hotspots) del planeta y nos puede ayudar a la hora de adivinar cuáles van a ser los temas más importantes de política internacional durante este año, y por tanto dónde tenemos que centrar nuestra atención en el marasmo informativo que supone el mundo de las relaciones internacionales. Hay que tener en cuenta que el estudio lo realiza el CFR, lo que supone que por un lado representa el punto de vista de un think tank norteamericano con todo lo que ello implica en cuanto a prioridades estratégicas. Por otro lado se trata de un think tank preferentemente conservador y muy relacionado con los círculos de poder de Washington, lo que implica una predisposición a destacar unos conflictos sobre otros o a intensificar o disminuir la importancia de algunos de ellos según los intereses políticos que representan. Teniendo en cuenta todo ello a lo largo de 3 artículos iré presentando los 30 conflictos que según el CFR marcarán posiblemente el 2012, esto no quiere decir que se producirán todos los conflictos durante el presente año, sería difícil, o que no se produzca ninguno, más difícil todavía, pero sí implica que hay cierta probabilidad de que estallen.

Los primeros 10 conflictos, de los que hablaré en este post, son amenazas que implicarían directamente a los EEUU y que supondrían una amenaza de carácter global.

Ataque masivo contra EEUU o países aliados. Hace clara alusión al peligro de que se produzca un gran atentado terrorista en los EEUU o en los países de la OTAN (Europa). La probabilidad es baja por dos circunstancias, la simbólica; la muerte de Bin Laden ha dejado descabezado al núcleo de Al Qaeda, el que más capacidad tenía de planear atentados de este tipo; la estratégica, los grupos terroristas islamistas están ahora más centrados en “campos de batalla” más cercanos: Magreb, Irak, Afganistán, Yemen y Pakistán, además hay que sumar los nuevos escenarios que las consecuencias de la primavera árabe han abierto a estos grupos: Libia y Siria.

Crisis en Corea del Norte. Si bien la posibilidad de conflicto en la península de Corea viene siendo tónica general desde el armisticio de 1953, la probabilidad no ha hecho más que aumentar, primero desde que durante los 90 Corea del Norte comenzase con su programa nuclear y desde hace pocas semanas por el cambio sucesorio en la cúpula de poder en Pyongyang por la muerte del líder norcoreano Kim Jong Il, sucedido por su hijo Kim Jong Un. La llegada de Kim Jong Un al poder puede provocar dos escenarios potencialmente peligrosos, por un lado que el nuevo líder, jóven y sin gran experiencia de liderago, adopte una retórica belicosa para legitimarse ante el establishment norcoreano y lleve a cabo algún tipo de ataque limitado contra Corea del Sur. Un segundo escenario; que Kim Jon Un no cuente con la lealtad de todos los altos mandos militares y o bien se suceda una guerra por el poder o bien algunos de estos mandos desleales inicien un ataque contra Corea del Sur con el objetivo de desestabilizar al gobierno de Pyongyang. Fuese lo que fuese Corea del Norte será uno de los puntos calientes durante el 2012.

Incidente militar entre China y EEUU o un aliado. Muy poco probable, incluido en la lista para resaltar el crecimiento de la amenaza china en Asia. La situación en Taiwan, que es el principal punto de fractura geopolítico entre Washington y Pekín está muy estabilizada gracias a la reciente victoria del candidato pro-Pekín en las elecciones presidenciales taiwanesas.

Crisis nuclear iraní. Es probablemente el tema internacional principal del 2012. El programa nuclear iraní ha alcanzado supuestamente un nivel de desarrollo crítico para EEUU e Israel. El posible bombardeo aéreo de las instalaciones nucleares iraníes por parte de Israel o EEUU podría desencadenar un conflicto regional de desastrosas consecuencias, que implicaría también a las monarquías del Golfo Pérsico. La reciente profusión de noticias, comunicados etc... sobre la situación iraní apunta a que en breve podemos tener un desarrollo de acontecimientos importantes en la región.

Gran ciberataque a infraestructuras esenciales de los EEUU (telecomunicaciones, electricidad, servicios financieros, transporte...). Se trata de una amenaza cada vez más relevante y sobre todo difícil de medir.

Aumento de la violencia ligada al tráfico de drogas en México y su expansión a los EEUU Las elecciones presidenciales y parlamentarias de julio en México cambiarán muy probablemente la “guerra contra el narcotráfico” del presidente Calderón que ha provocado el aumento de la violencia en el país hasta niveles nunca vistos. Una probable victoria del PRI relajará el conflicto y se buscarán nuevas maneras de lidiar con este importante problema.

Grave inestabilidad en Pakistán por un golpe de Estado o ataques terroristas. Es junto a la crisis iraní el escenario más probable, y por tanto será uno de los temas principales del 2012. El actual enfrentamiento entre el gobierno civil, elegido democráticamente y la cúpula militar, con gran poder y autonomía en el país, puede llevar a un golpe de Estado militar. No sería ninguna excepción en una historia, la de Pakistán, plagada de intervenciones militares. Un nuevo golpe militar aumentaría sin duda el nivel de conflictividad de un país casi fallido, donde existen zonas fuera del control del gobierno y donde la violencia terrorista e inter-sectaria está a la orden del día. Sin olvidar que Pakistán es una potencia nuclear.

Inestabilidad política en Arabia Saudí. Por ahora Arabia Saudí y el resto de monarquías petroleras del Golfo (a excepción de Bahrein) se han librado de las revueltas sociales de la primavera árabe a pesar de ser regímenes igual o más despóticos que los de Egipto, Libia o Túnez. Pero la primavera árabe ha demostrado ser imprevisible y no pocos autores apuntan a que en Arabia Saudí podrían darse grandes revueltas sociales durante este año. Por otro lado un conflicto en el Golfo por el programa nuclear iraní, que implicaría de lleno a Arabia Saudí principal rival de Teherán en la región, podría provocar un levantamiento de la población chií del país, que supone alrededor de un 25% del total y que son mayoría en las provincias del Este, donde se extrae la mayor parte del petróleo saudí. Cualquiera de estos dos escenarios tendría un gran impacto mundial, primero porque Arabia Saudí es el principal exportador mundial de petróleo y segundo porque es un país con un importante peso militar y religioso en el mundo musulmán.

Enfrentamiento militar entre los EEUU y Pakistán. Las relaciones entre estos dos países, anteriormente aliados, se han ido deteriorando durante el 2011. Los EEUU siempre han sido un aliado incómodo e Islamabad mira ahora hacia China como socio regional más apetecible. Una llegada al poder de militares contrarios a los intereses de Washington o influenciados por el islamismo radical podría comportar una respuesta armada por parte de los EEUU.

Intensificación de la crisis de la deuda europea y colapso del euro que llevaría a los EEUU a una nueva recesión económica. Junto a la crisis iraní y Pakistán, el colapso de la eurozona constituye la tríada de temas internacionales que marcarán sin duda el 2012. A pesar de que durante las primeras semanas parece haberse relajado el ataque especulativo sobre el mercado de deuda europea, la falta de soluciones de los gobiernos europeos, principalmente el alemán, y la apuesta ciega por la austeridad, que está llevando a los países hacia la recesión, no hará más que intensificar el problema y acercará a la eurozona hacia el colapso. Tres son las amenazas que recaen sobre el euro: que un país entre en bancarrota, los principales candidatos son Grecia, Italia o Portugal, que un banco quiebre desencadenando un efecto dominó sobre todo el sistema bancario, principales candidatos los bancos portugueses o el italiano Unicredit, y una intensificación del ataque especulativo llevando los intereses de deuda a niveles inasumibles. Por de pronto la recesión es ya una realidad en Europa, el Banco de Portugal ha anunciado una caída del 3,1% del PIB portugués para este año, en el caso italiano será una caída estimada del 1,5%, Grecia lleva años en crecimiento negativo. La defensa de la austeridad y los recortes sociales, basadas en un dogmatismo peligrosamente ideológico llevará a un deterioro de la economía europea y veremos importantes revueltas a lo largo y ancho del continente.

En el próximo post comentaré los siguientes 10 conflictos que podrían marcar la actualidad internacional en 2012, en este caso los de un alcance más regional.

Mapa mostrando los conflictos comentados en el post (CFR.org)

viernes, 3 de junio de 2011

Arabia Saudí e Irán, historia, política y economía

Ahmadineyadh (izquierda) presidente de Irán con el Rey Saudí bin Abdul Aziz (derecha)


Que el mapa geopolítico de Oriente Medio está cambiando en pocos meses más que durante las tres décadas anteriores es una certeza que podemos ver todos los días en los titulares de los medios de comunicación internacionales. Mientras escribo esto en Yemen un ataque con morteros contra el presidente de Yemen ha abierto, ya oficialmente, un período de guerra civil que puede desestabilizar la región, y concretamente la península arábiga, como no lo han hecho las revoluciones en Libia y Egipto. Pero hay dos actores regionales que no sólo están resistiendo a la ola revolucionaria, sino que están beneficiándose de ella en algunos casos o participando activamente en su represión. Estoy hablando de los dos gigantes políticos de la zona, Arabia Saudí e Irán. Estos dos países son de lejos los más influyentes en Oriente Medio, aunque todo hay que decirlo recientemente Turquía está involucrándose a niveles nunca vistos en los asuntos árabes. Pero manteniendo al margen a los turcos, Irán y Arabia Saudí son los únicos países en Oriente Medio con la capacidad suficiente de crear una red de influencias, aliados e intereses a lo largo y ancho del mundo árabe-musulmán.

Irán y Arabia Saudí son países con más características que los separan que que los acercan aunque a priori no lo parezca. Su enemistad es uno de los ejes básicos para entender la geopolítica regional en Oriente Medio incluso antes de que la Revolución de 1979 colocara en el poder a los ayatollahs en Irán. No son sólo dos países diferentes, sino que representan dos formas de ver el Islam, dos formas de representar la relación entre religión y estado, dos modelos económicos diferentes y dos países con trayectorias históricas y culturales dispares.

Imagen tomada durante la revolución iraní de 1979


Tanto el régimen islámico iraní como la monarquía absoluta saudí tienen en su origen un componente religioso determinante. Cuando el sha de Irán fue expulsado en 1979 del poder tras una revolución, fue un régimen teocrático islámico el que lo sustituyó. Arabia Saudí nace de la unión política y religiosa de la familia de los Al Saud, por entonces gobernantes de la desértica región del Nejd en la Arabia Central y la corriente radical suní wahabbí, unión que les llevaría a conquistar las ciudades sagradas de La Meca y Medina en 1924 y fundar el moderno estado de Arabia Saudí en 1932. Pero mientras que en Irán es la versión chiíta del Islam la que impera entre la población, y son los clérigos chiítas los que controlan el país, en Arabia Saudí es el sunismo y más concretamente la corriente radical wahabbí del Islam la que domina. Además mientras que Arabia Saudí es un país árabe, Irán no lo es, y su lengua el persa, no pertenece ni tan siquiera a la familia semítica, a la que pertenece el árabe o el hebreo, sino a la familia indoeuropea como la gran mayoría de idiomas europeos. Son dos países que culturalmente están muy lejanos el uno del otro. Irán goza de una gran historia milenaria, aún antes de su islamización. Hasta la conquista musulmana fueron durante siglos la principal cultura y nación de Oriente Medio. Fueron además los fundadores del primer gran Imperio de la antigüedad, el Imperio Aqueménida caracterizado por su tolerancia hacia las religiones y naciones que dominaba. También fue en Persia donde nació y se desarrolló la primera de las grandes religiones monoteístas, el mazdeismo o zoroastrianismo. En cambio Arabia Saudí tiene una historia corta y siempre relacionada con el desarrollo del Islam, con la familia Al Saud y con la corriente islámica wahabbí.

En lo económico son también dos países muy distintos. Ambos son importantes productores de petróleo a nivel mundial, pero Arabia Saudí sobrepasa a Irán con diferencia. Mientras que Irán produce 4.325 mil barriles diarios de petróleo, Arabia Saudí produce 10.846 mil barriles. Las reservas de petróleo saudíes también son muy superiores a las iraníes (264,1 mil millones barriles frente a 137,6). Gracias a esto Arabia Saudí es la 23ª economía mundial, mientras que Irán está en el puesto número 29. Además el reino árabe goza de unos niveles de densidad de población relativamente bajos, 27 millones de habitantes, entre ellos de 5 a 10 milllones son inmigrantes legales e ilegales que no entran en el reparto de la riqueza del país. En cambio en Irán la población es de 75 millones de habitantes. Esto provoca que mientras que Arabia Saudí es una economía boyante, basada en las exportaciones de productos energéticos y con un PIB per cápita de 16,778 dólares, Irán es un país más atrasado económicamente con un PIB per cápita de 4,740 dólares y con una economía estancada. La única ventaja de Irán es que supera a sus vecinos saudíes en reservas y producción de gas natural, otro de los recursos energéticos más importantes.


El fundador de Arabia Saudí Ibn Saud (centro) en un encuentro con el presidente norteamericano F.D.Roosevelt en 1945


Los dos países tiene modelos políticos muy diferenciados, aunque ambos basados en al ley coránica. Hasta 1979 ambos países eran monarquías muy próximas a EEUU y Occidente, aunque era Irán el principal baluarte de los intereses norteamericanos (e israelíes) en Oriente Medio. La caída de la monarquía iraní en la revolución del 79 supuso para la familia real saudí un auténtico sobresalto y los analistas de entonces vaticinaban que en pocos años ocurriría lo mismo en la península arábiga. Desde 1979 los dos países han estado enfrentados y Arabia Saudí se ha convertido en la punta de lanza de la hegemonía norteamericana sobre Oriente Medio. La ocupación del poder por parte de los clérigos chiíes supone para la línea más dura del sunismo saudí una auténtica aberración. Los chiíes en Arabia Saudí, que conforman un 10% de la población y están concentrados en la costas del golfo pérsico, han sido vistos desde entonces como enemigos del país y sufren la extrema vigilancia y represión por parte del régimen saudí. Más aún si tenemos en cuenta que casualmente las zonas de Arabia Saudí donde los chiíes son mayoría son las áreas con mayor concentración de petróleo. Otra característica de Arabia Saudí es que los clérigos wahhabíes si bien no ostentan el poder político sí que intervienen activamente en la política a través de sus sermones y fatwas. La familia Al Saud se encuentra rehén de sus clérigos y no osan provocarles, lo que ha radicalizado todavía más a la población saudí, ya que los ulemas, los clérigos islámicos, controlan la educación en el país.

Hasta aquí se puede ver que Irán y Arabia Saudí son dos países muy diferentes, aunque a veces parezcan la misma cosa, regímenes islamistas radicales, son naciones que no tiene nada que ver. Irán es un país con un pasado glorioso, principal país chií del mundo, con una población multinacional (persas, kurdos, azeríes, árabes), gobernado teocráticamente tras 1979, con una economía estancada e hiperinflacionista y marginado por la comunidad internacional. En cambio Arabia Saudí es un país relativamente nuevo, fundamentado en la unión de intereses entre la familia Al Saud y la corriente wahabbí, es una monarquía absoluta donde quienes más influyen en la política son los clérigos, su economía es floreciente y su poder energético es incalculable, goza de muy buenas relaciones con Occidente y su población goza de un nivel de vida respetable y a la altura de algunos países europeos. En el próximo post seguiré hablando sobre los dos países pero esta vez entrando de lleno en la rivalidad política entre Teherán y Riyadh, en la extensión del enfrentamiento por todo Oriente Medio y las consecuencias que pueden tener en todo ello la Primavera Árabe.


Arabia Saudí
Irán
Fundación
23 septiembre 1932
Desde 1501 el país ha estado unificado.
1 abril 1979 República Islámica
Capital
Riyadh
Teherán
Líder Político
Rey: Abdullah bin Abdul Aziz
Líder Supremo: Alí Khamenei
Presidente: Mahmoud Ahmadinejad,
Régimen Político
Monarquía Absoluta Islámica
República Islámica
Población
27,1 millones
75,3 millones
PIB
438.009 mil millones dólares
357.221 millones dólares
PIB per cápita
16,778 dólares
4,740 dólares
Producción Petróleo (total mundial)
10.846 mil barriles diarios (13,1%)
4.325 mil barriles diarios (5,3%)
Reservas Petróleo (total mundial)
264,1 mil millones barriles (21%)
137,6 mil millones barriles (10,9%)
Producción Gas Natural (total mundial)
72,1 mil millones metros cúbicos (2,5%)
116,3 mil millones metros cúbicos (3,8%)
Reservas Gas Natural
4,1% reservas mundiales
16% reservas mundiales
Nacionalidades
Árabes, 31% inmigrantes (indios, pakistaníes, bangladeshíes, afganos)
Persas (65%) Azeríes (16%) Kurdos (7%) Lurs (6%) Árabes (2%) Baluchis (2%) Turkmenos (1%)
Lenguas
Árabe
Persa, Azerí, Kurdo, Luri, Baluchi, Árabe, Turkmeno
Religiones
85-90% Suníes, 10-15% Chiíes
Chiíes 90-95%, Suníes 4-8%, minorías religiosas 2%



viernes, 4 de marzo de 2011

Siempre nos quedará París (o Londres, o Madrid, o Brasilia...) Parte II


Seguimos con el repaso a los principales dictadores que, a pesar de haber sido gobernantes sanguinarios y corruptos, han podido vivir plácidamente en el exilio...

Idi Amin Pocos dictadores han alcanzado tanta notoriedad por su brutalidad como Idi Amin. Sólo 8 años como presidente de Uganda le sirvieron para alcanzar fama mundial como uno de los líderes más sangrientos de la historia africana. Sentado en el trono presidencial desde enero de 1971, tras un exitoso golpe de Estado contra el anterior presidente Milton Obote, Idi Amin dedicó sus años en el poder a exterminar a cualquier oposición política y a grupos étnicos rivales. Inicialmente apoyado por Israel, donde se entrenó militarmente, y Reino Unido, antigua potencia colonial de Uganda, pronto cambió de alianzas internacionales. Su nueva política exterior, anti-británica y anti-israelí, le granjeó la enemistad del bloque Occidental y el apoyo de nuevos aliados como la Libia de Gaddafi o la República Democrática Alemana de Honecker. Su pertenencia a la minoría musulmana de Uganda (en torno al 10% de la población) le permitió establecer buenas relaciones con el mundo árabe. Entre sus excentricidades, su supuesto canibalismo y su afición a echar a sus opositores a los cocodrilos. Llevó a cabo un auténtico genocidio contra los grupos étnicos contrarios a su gobierno. Ya en abril de 1979 huyó del país debido a la invasión de Uganda por parte de opositores apoyados por el ejército de la vecina Tanzania. Se exilió en Libia y más tarde a Arabia Saudí, donde vivió en paz hasta 2003 cuando murió debido a problemas renales.

Mengsitu Haile Mariam Todavía en el exilio en Zimbabwe, Mengsitu dio nombre a una de las épocas más oscuras de la historia de Etiopía, país del que fue presidente. Fue miembro del grupo de militares que en 1974 derrocaron la monarquía de Haile Selassie para instaurar un régimen dictatorial socialista gobernado por una Junta Militar, el Derg. En 1977 se haría con el poder, tras la muerte del resto de sus oponentes en la Junta. Su gobierno, desde 1977 hasta 1989, es conocido por el Terror Rojo, debido a la represión política que llevó a cabo incluso en su propio partido político, el Partido Revolucionario del Pueblo Etíope. Alineado con el bloque comunista, logró el apoyo militar y tecnológico de la URSS y Cuba en la guerra que le enfrentó a la Somalia de Barre entre 1977 y 1978. Con la caída del bloque socialista a finales de los 80, la Etiopía de Mengsitu se encontró internacionalmente aislada. La retirada de las tropas soviéticas y cubanas dejo patente la debilidad militar del régimen. Esto fue aprovechado por las milicias de la secesionista Eritrea y por la oposición armada al régimen, liderada por Meles Zenawi, actual presidente del país. El levantamiento contra Mengsitu, iniciado en 1989, logró conquistar la capital, Addis Abeba, en mayo de 1991, provocando la caída del régimen socialista y la huida del presidente a Zimbabwe. De ideología similar, el Zimbabwe del dictador Robert Mugabe recibió con manos abiertas al dictador etíope, que de esta forma se salvó de cualquier proceso judicial por crímenes contra la Humanidad.

Jean-Bédel Bokassa Paradigma de la excentricidad, el dictador Bokassa, presidente de la República Centroafricana entre 1966 y 1979, pasaría a la historia por autoproclamarse Emperador de su país en 1977, tras una fastuosa ceremonia. Llegó al poder en 1966 tras un golpe de Estado que derribó al también dictador David Dacko. En 1976 declaró al país una monarquía y se convirtió al Islam. Sus principales aliados eran la Libia de Gaddafi, la dictadura argentina de Videla y el presidente francés Valery Giscard D'Estaing. La violencia con la que Bokassa reprimía cualquier manifestación llegaría a incomodar tanto a su aliado europeo, Francia, que desde París se organizó un Golpe de Estado que el 20 de septiembre de 1979 derribó al dictador. Paradójicamente, Bokassa acabó exiliándose en Francia, donde vivió hasta que en 1986 regresó a la República Centroafricana. Allí fue detenido y juzgado por canibalismo, asesinato, y corrupción. Fue liberado por una amnistía en 1993 y murió en 1996 por un ataque cardíaco. El presidente francés Giscard d'Estaing pagaría caro su apoyo a Bokassa, ya que salió a la luz pública la turbia relación entre ambos dignatarios. Sobre todo las presuntas orgías en las que participaban y los lujosos regalos que el presidente francés recibía de su amigo Bokassa, principalmente valiosos diamantes. Estas acusaciones ayudaron a que, en las elecciones presidenciales francesas de 1981, Giscard d'Estaing perdiese contra Miterrand.

Yakubu Gowon General nigeriano, en agosto de 1966 llegó al poder tras un sangriento golpe de Estado. Lideró Nigeria durante la guerra que enfrentó al ejército nigeriano con los separatistas de Biafra, región del sudeste del país. El bloqueo ordenado por Gowon a la región secesionista provocó más de un millón de muertos civiles. La guerra se extendió hasta 1970, cuando los separatistas de Biafra fueron derrotados. La corrupción de su régimen causó malestar entre la población y el ejército, provocando un golpe de Estado el 25 de julio de 1975 que obligó a Gowon a huir de Nigeria. Escogió el Reino Unido como lugar de exilio.

Mobutu Sese Seko Eterno presidente de Zaire, actual República Democrática del Congo, Mobutu fue el gendarme de Occidente en África. Desde su acceso al poder tras un golpe de Estado en 1965 contra el entonces presidente Joseph Kasavubu, defendió los intereses de Estados Unidos y Francia en el corazón de África. Inicialmente llevó a cabo una política exterior anti-occidental, pero el apoyo de la socialista Angola y el bloque comunista a los separatistas de la región de Katanga, empujó a Mobutu a los brazos de Washington. Se auto-proclamó “el guerrero poderoso que, debido a su resistencia y voluntad inflexible, va a ir de conquista en conquista, dejando el fuego a su paso”, toda una declaración de intenciones. Su régimen se caracterizó por el continuo saqueo de las riquezas del país. Su caída se produjo por un levantamiento popular de tutsis al Este del país, al apoyar Mobutu el genocidio en Ruanda, que junto a opositores políticos al régimen y el apoyo de Ruanda y Uganda, lograron expulsar al cleptócrata en mayo de 1997. El ya ex-presidente huyó a Togo desde donde se trasladó a Marruecos, donde otro tirano, el rey Hassan II, también amigo de Occidente y saqueador asiduo de las arcas públicas, le concedió asilo hasta su muerte en 1997 de un cáncer de próstata.

Mohamed Siad Barre Gobernó Somalia con mano de hierro desde 1969 hasta 1991. Militar, llegó al poder tras organizar un golpe de Estado en 1969. Transformó el país en un régimen socialista, apoyado por Moscú. En 1976 creó el partido único, el Partido Socialista Revolucionario Somalí. Además de en el marxismo, la ideología del régimen se basaba en el nacionalismo somalí, lo que llevó a Barre a invadir el Este de Etiopía en 1977. La URSS, aliada de los dos países enfrentados, optó por abandonar a Somalia y apoyar militarmente a Etiopía, lo que provocó la derrota del ejército somalí. A partir de entonces Barre cambió de alianzas y se acercó diplomáticamente a Occidente. Durante la siguiente década comenzaron a surgir grupos armados de oposición al régimen, que consiguieron el 26 de enero de 1991 expulsar al dictador de la capital, Mogadiscio. Este se refugió en el sur del país hasta que pudo huir a la vecina Kenia, para poco después exiliarse en Nigeria. En este país africano moriría en 1995 por un ataque cardíaco, mientras que Somalia se hundía en el caos.

Mohammed Reza Pahlevi Segundo Sha de la dinastía Pahlevi, Mohammed Reza gobernó Irán desde la abdicación de su padre en septiembre de 1941 (su padre fue obligado a abdicar por Gran Bretaña y la URSS por sus simpatías hacia la Alemania nazi) hasta su huida del país por la revolución de 1979, que convirtió al país en una República Islámica. El “rey de Reyes” fue el principal aliado estadounidense en Oriente Medio durante los años 50, 60 y 70. Odiado por la izquierda y la derecha religiosa por igual, en 1953 se exilió durante unos meses debido a una insurrección popular liderado por los comunistas. Tras su regreso, endureció la represión política a través de su temido servicio de seguridad, el SAVAK. Su reinado acabó en febrero de 1979 cuando una segunda insurrección popular, alimentada por los comunistas y la derecha ultrarreligiosa, le obligó a huir de nuevo del país. El depuesto sha fue recibido en varios países, entre ellos EEUU y el Egipto del también pro-occidental Sadat. Fue en El Cairo donde murió en julio de 1980 de un linfoma.

Ferdinand Marcos Cerramos nuestra lista de dictadores en el exilio con el ex-presidente filipino Ferdinand Marcos. Llegó al poder de forma democrática, siendo elegido presidente por el Partido Liberal en las elecciones de 1965. En 1969 sería reelegido y gobernaría de forma cada vez más autoritaria. Pilar del anti-comunismo en el Sudeste Asiático, apoyó a Vietnam del Sur contra el Vietnam comunista de Ho Chi Minh. En 1972 impuso la ley marcial, lo que le dio plenos poderes para gobernar a su antojo. En 1986 convoca elecciones presidenciales, pero un levantamiento popular de la oposición política le obliga a exiliarse el 25 de febrero de ese mismo año. Marcos dejó un país arruinado, saqueado y con una guerrilla comunista muy activa. Estado Unidos, principal aliado del presidente filipino, le ofreció establecer su residencia en Honolulu, Hawai, donde moriría pocos años después, el 28 de septiembre de 1989.

Actualizado 14.04.11

Mapa de la BBC con los exilios de algunos de los dictadores de los que he hablado


http://www.bbc.co.uk/news/magazine-13052996