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lunes, 14 de noviembre de 2011

La bomba de la deuda europea a punto de explotar


Si una imagen vale más que mil palabras, un gráfico del New York Times vale más que un millón. Nada mejor que este diagrama para entender de una vez qué es la crisis de la deuda, qué países están implicados, qué cifras de dinero se están moviendo y lo más importante, qué nos depara el futuro.

Empecemos. El gráfico, que para verlo más en detalle tenéis que hacer click sobre el link, representa dos cosas. Por un lado los círculos representan los países, el tamaño de estos depende del nivel de deuda, es decir, de la cantidad de dinero que debe a otros países, bancos, individuos etc... Las líneas que unen unos círculos con otros representan la cantidad de dinero que debe cada país al resto. Este dinero se debe no sólo al país en cuestión sino a bancos u otras entidades financieras radicadas en ese país. Por ejemplo de los casi 54 mil millones de dólares que Grecia debe a Francia, buena parte se debe a los bancos franceses. Por tanto una vez entendidos estos dos aspectos podemos visualizar más claramente el gráfico. 

A priori destacan los círculos que representan a EEUU, Japón, China, Alemania y Reino Unido. Son los países que más deuda tienen, pero también son los países con un peso económico más grande y por tanto su ratio deuda/pib no tiene porqué ser tan elevado como parece. Pero en el caso de EEUU, Japón o Reino Unido, sí que se trata de países con altos niveles de endeudamiento. La diferencia respecto a países como Italia, Grecia o España, que suelen acaparar las portadas de los medios, es que estos últimos tienen dificultad en financiarse debido a su mala situación económica, y por ello tienen que pagar unos intereses muy altos, cosa que no tienen que pagar Japón, Reino Unido o EEUU. El problema viene cuando un país llega a un punto que no es capaz de financiarse debido a los altos intereses que los acreedores (los mercados) piden debido al  riesgo de la inversión por la mala situación de estas economías. A este punto ya han llegado 3 países, Grecia, Irlanda y Portugal. Por eso están en rojo en el gráfico. Los tres países llegaron a un punto (Grecia en primavera de 2010, Irlanda en otoño de 2011 y Portugal en primavera de 2011) en que tuvieron que ser "rescatados" por la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. Este rescate consistía en que recibían unas sumas de dinero a un interés menor que el del mercado a cambio de que redujeran su deuda, principalmente mediante medidas de austeridad y recortes del gasto público. Este modelo se ha aplicado en las tres economías y ha demostrado ser un modelo erróneo, ya que el interés de la deuda de estos países sigue subiendo a la vez que las medidas de austeridad exigidas a sus gobiernos son cada vez más duras e insostenibles para la población.

A la vez que en Grecia, Portugal e Irlanda la situación ha ido empeorando, otros países se han ido acercando al peligroso punto de no retorno donde los intereses que un Estado tiene que pagar para financiarse son insostenibles. Los dos países que más cerca están de rebasar ese nivel son Italia y España. Por tanto se plantean dos problemas. Primero, que las economías ya rescatadas (Grecia, Portugal, Irlanda) sigan en unos niveles de deuda insostenibles y se vean abocadas a declarar una bancarrota. Esto supone que dejan de pagar sus deudas y que los bancos de otros países europeos pierden todo su dinero invertido en la deuda del país en bancarrota. Esto sería un fenómeno muy peligroso ya que cómo veis en el gráfico las deudas están entrelazadas y podría causar un efecto dominó. Utilizando el ejemplo de Grecia, que es el país más claramente en riesgo de entrar en bancarrota, los acontecimientos podrían sucederse de la siguiente manera. Si Grecia entra en bancarrota supone que Francia y sus bancos pierden 53,9 mil millones de dólares y Alemania 19,3, pero lo que es peor, las maltrechas economías de Portugal e Italia ya de por si en zona de riesgo de bancarrota o de ser rescatadas perderían 10,1 mil millones de dólares y 3,2 respectivamente. Esto podría ser la puntilla para Portugal, ya de por sí muy endeudada y cuyos bancos tienen un importante porcentaje de la deuda griega, una bancarrota griega podría muy fácilmente llevar a otra portuguesa. Si Portugal entra en bancarrota la espiral continuaría, 62 mil millones de dólares de la deuda portuguesa pertenecen a España y sus bancos, tan enorme cantidad dejaría a España al borde del rescate y el efecto continuaría caóticamente.

El otro problema que se cierne sobre Europa es que al contrario que en los casos de Grecia, Portugal e Irlanda, hay países que debido al peso de su deuda no podrían ser rescatados, estamos hablando de España pero sobre todo de Italia. Italia lleva ya días en niveles insostenibles, con unos intereses en torno al 6-7% de los bonos de deuda a 10 años el país transalpino está al borde del rescate. Grecia, Irlanda y Portugal fueron rescatadas cuando llegaron a este nivel. El problema es que no hay dinero suficiente para ese rescate. Como podéis ver en el gráfico el peso de la deuda italiana es muy superior a la irlandesa, portuguesa y griega combinadas. ¿Qué pasaría entonces si Italia continúa en estos niveles insostenibles y no puede ser rescatada? Tras días leyendo artículos y escuchando a expertos en los diferentes medios mi respuesta es que nadie tiene una respuesta, pero está claro que nada bueno. Espero por tanto que haya quedado claro el problema de la deuda en Europa, aunque queda mucho que contar sobre todo explicar el porqué hemos llegado a esta situación o quién se está beneficiando de todo esto, pero de eso hablaremos en otro post. 

He estado un poco ausente del blog, pero tiene su explicación, estoy metido en un proyecto nuevo del que ya os hablaré y que traerá también cambios al blog.


Si queréis el gráfico interactivo lo podéis ver aquí http://www.nytimes.com/interactive/2011/10/23/sunday-review/an-overview-of-the-euro-crisis.html

miércoles, 15 de junio de 2011

La perversa red de la deuda en Europa


En el gráfico, cortesía de The New York Times, podemos ver como se reparte la deuda de los principales países afectados por la crisis europea. De los 5 países representados tres ya han sido intervenidos por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo: Grecia, Irlanda y Portugal. Un año después de ser rescatada Grecia vive unos días de auténtico caos ya que las draconianas medidas de austeridad impuestas desde el FMI y Bruselas y aplicadas por el gobierno del primer ministro Papandreu no han sido suficientes para reducir la deuda. Ante la oposición de gran parte de la población el gobierno Papandreu se dispone a aplicar un nuevo paquete de medidas de recortes y austeridad que no harán más que hundir al país en la crisis y no resolver el problema de la deuda. Nada parece señalar que este será el paquete de austeridad definitivo y que no le seguirán otros.

En el gráfico vemos quienes son los países más expuestos a la deuda griega, es decir, los países a los que más dinero debe el país heleno. La deuda total de Grecia es de 236 mil millones de dólares, de ellos 15 mil millones se los debe al gobierno y bancos del Reino Unido, 45 mil millones a Alemania y 75 mil millones a Francia. Por tanto sería el país galo el que más tiene que perder en una supuesta bancarrota griega. El problema es que una supuesta bancarrota griega colocaría al resto de países rescatados, es decir a Irlanda y Portugal en una posición muy delicada. Irlanda tiene una deuda de 867 mil millones de dólares, bastante superior a la de Grecia. De estos Irlanda debe 188 mil millones al Reino Unido, 186 mil millones a Alemania, 60 mil millones a Francia, 22 mil millones a Portugal, 18 mil millones a Italia y 16 mil millones a España. El otro país rescatado que quedaría en riego ante una bancarrota griega sería Portugal. La deuda portuguesa asciende a  286 mil millones de dólares, 86 mil millones se lo deben a España (casi un tercio del total), uno de los países en riego de ser rescatados por el FMI y el BCE, 47 mil millones a Alemania, 45 mil millones a Francia y 24 mil millones al Reino Unido.

En el gráfico también están representados otros dos países que si bien no han sido rescatados, están en serio riesgo, España e Italia. Como se puede ver en el gráfico las deudas española e italiana son muy superioras a la del resto de países ya intervenidos y por tanto un posible rescate pondría al sistema en un enorme riesgo. La deuda española asciende a 1,1 billones de dólares y estaría repartida de la siguiente forma: 238 mil millones a Alemania, 220 mil millones a Francia, 114 mil millones al Reino Unido, 31 mil millones a Italia, 30 mil millones a Irlanda y 28 mil millones a Portugal. Italia, aunque no está tan cerca de ser intervenida como podría estarlo España, sigue siendo uno de los países europeos en la zona de riesgo. Su astronómica deuda llega al 1,4 billón de dólares. Francia es el país con el que Italia está más endeudada con 511 mil millones de dólares (que supone un 20% del PIB francés), le sigue Alemania con 190 mil millones, Reino Unido con 77 mil millones, España con 47 mil millones e Irlanda con 46 mil millones.

El riesgo del sistema de deuda europea es que como podemos ver los propios países en riesgo de ser rescatados o ya rescatados se deben bastante dinero entre ellos, por lo que se crea un efecto dominó. Por ejemplo gran parte de la deuda portuguesa, 86 mil millones, procede de España, y si España acaba por ser intervenida Francia, Alemania y Reino Unido se verían muy afectadas por las grandes cifras de deuda española a la que se ven expuestas. Por tanto un colapso de Grecia puede llevar al sistema al caos económico y por ahora nada parece señalar que vayamos por el camino correcto. Por ahora sólo están ganando los especuladores internacionales quienes se frotan las manos a la espera de las numerosas privatizaciones y recortes de derechos sociales y laborales que realizarán los gobiernos griego, irlandés, portugués y español.


Lista de países según la cantidad de deuda que le deben los 5 países en riesgo (Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia) en comparación a su PIB y % que supone sobre el PIB


Francia 911 mil millones dólares (PIB 2.582 mil millones dólares) 35,3% PIB
Alemania 704 mil millones dólares (PIB 3.315 mil millones dólares) 21,2% PIB
Reino Unido 418 mil millones dólares (PIB 2.247 mil millones dólares  18,6% PIB
España 150 mil millones dólares (PIB 1.410 mil millones dólares) 10,6% PIB
Irlanda 90 mil millones dólares (PIB 204 mil millones dólares) 44,1% PIB
Portugal 65 mil millones dólares (PIB 229 mil millones dólares) 28,4% PIB
Italia 63 mil millones dólares (PIB 2.055 mil millones dólares) 3,1% PIB
Grecia 2 mil millones dólares (PIB 305 mil millones dólares) 0,7% PIB

martes, 1 de marzo de 2011

Elecciones en Irlanda: resultados


Número
Votos 2007
Número
Votos 2011
Escaños 2007 Escaños 2011 % votos 2007 % votos 2011
Fine Gael 564,428 801,637 51 76 27,3 36,1
Labour 209,175 431,798 20 37 10,1 19,4
Fianna Fáil 858,565 387,362 77 20 41,6 17,4
Sinn Féin 143,410 220,660 4 14 6,9 9,9
U.L.A. 22,551 57,139 0 5 1,1 2,6
Greens 96,936 41,039 6 0 4,7 1,8
Independientes 162,825 270,674 8 14 5,2 12,2

Como ya se preveía, las elecciones del 25 de febrero han sido históricas para Irlanda. Durante el pasado viernes los electores eligieron a los 166 diputados que les representarán en el Dáil Éireann, la Cámara Baja del Parlamento, durante los próximos 5 años. Los resultados han confirmado lo que las encuestas ya habían vaticinado, ha habido un claro voto de castigo al partido gobernante Fianna Fáil, encargado de negociar el rescate del FMI y el BCE y principal artífice de la política económica que ha llevado al país al desastre. Tan sólo ha conseguido un 17,4% de los votos, cuando su peor resultado hasta entonces fue en 1992 cuando obtuvo un 39,1%. En Dublin, la capital, el castigo ha sido mayor ya que han obtenido tan sólo un diputado, situándose en quinto lugar. Los verdes, socios de gobierno con el Fianna Fáil desde 2007, también han pagado caro su participación en la negociación del rescate de 85 mil millones de euros; han perdido más de la mitad de los votos y los 6 escaños que tenían en el Dáil. Por primera vez desde 1989 los verdes no tendrán representación parlamentaria.

El principal beneficiario de la fuga de votos del partido gobernante ha sido el perpetuo partido de la oposición Fine Gael. De ideología similar al Fianna Fáil, ambos son partidos nacionalistas, tradicionalistas, surgidos de la guerra civil de los años 20; el Fine Gael era el destino natural de los descontentos con el partido gobernante. Por tanto a pesar de que ha habido una gran reestructuración de partidos, ideológicamente no ha sido así, los dos partidos de centro-derecha siguen sumando una mayoría absoluta de votos; un 68,9% en 2007 y un 53,5% en 2011. Pero no todos los descontentos con el Fianna Fáil han pasado a votar al Fine Gael, entre otros motivos, por la gran rivalidad que aún perdura en algunas áreas entre estos dos grandes partidos. Rivalidad heredada de las posturas encontradas durante la guerra civil de los años 22-23, con los defensores de una postura más flexible y colaboradora con la antigua potencia dominante, Gran Bretaña, el Fine Gael, y aquellos que defendieron a ultranza la idea de que sólo a través de una república podía Irlanda ser independiente, el Fianna Fáil. Actualmente esta rivalidad se ha perdido aunque aún se percibe al Fine Gael como ideológicamente más flexible, girando en torno al centro, y a un Fianna Fáil más radical y nacionalista. Algunos opinan que en un futuro ambos partidos podrían llegar a fusionarse debido a las similitudes ideológicas.

El partido Laborista y el Sinn Féin han sido los otros partidos que se han beneficiado del descalabro del Fianna Fáil, sobre todo en Dublin. El partido laborista ha cosechado un récord histórico tanto en votos como en escaños y se sitúa como principal partido en la capital. Los laboristas se habrán beneficiado además de la fuga de votos de los verdes y de los nuevos votantes, ya que la participación ha subido de un 67% en 2007 a un 70,1% en 2011. El Sinn Féin, también nacionalista, pero que defiende políticas económicas y sociales más a la izquierda, ha logrado 80 mil votos más y 10 nuevos escaños, logrando sus mejores resultados desde la Segunda Guerra Mundial.

La sorpresa de las elecciones ha sido la United Left Alliance, coalición de partidos de izquierda a la que las encuestas no le daba ni un sólo diputado. La ULA está formada por tres pequeños partidos: el Partido Socialista, la Alianza “la Gente antes que el Beneficio” y el Grupo de Acción de Trabajadores y Desempleados. En las elecciones la ULA sorprendentemente ha logrado 5 diputados y más de 50 mil votos, en un país donde la izquierda tradicionalmente no ha obtenido grandes resultados electorales. Presumiblemente este éxito se debe a los nuevos votantes, a antiguos abstencionistas y a descontentos de otros partidos, principalmente los verdes o los laboristas.

Enda Kenny, líder del victorioso Fine Gael, es el único candidato posible para ocupar el puesto de primer ministro o Taoiseach. Pero con 76 diputados, aún está lejos de los 83 para la mayoría absoluta. La necesidad de un gobierno estable en tiempos tan turbulentos empujará al nuevo Taoiseach a formar un gobierno de coalición con los laboristas. Ambos partidos sumarían 113 de los 166 diputados, mayoría más que suficiente. Otra alternativa más interesante para el Fine Gael pero con mayores riesgos es un gobierno en minoría con el apoyo de diputados independientes. Sea cual sea la opción por la que finalmente se decida Enda Kenny, su principal objetivo es renegociar el paquete de ayuda que el anterior gobierno había acordado con el FMI y el Banco Central Europeo, sobre todo la tasa de interés. En esto todos los partidos del nuevo Parlamento, salvo el Fianna Fáil, están de acuerdo. 
 

viernes, 25 de febrero de 2011

Elecciones en Irlanda: crimen y castigo


La República de Irlanda celebra hoy, 25 de febrero, elecciones legislativas. Los irlandeses están llamados a participar en las que presumiblemente serán las elecciones más importantes desde su independencia en 1922. Se espera que el partido que ha gobernado el país durante 61 de los últimos 79 años, el Fianna Fáil, sea castigado en las urnas y pase a ser el tercer partido en votos, por detrás de sus tradicionales rivales, el Fine Gael y el partido Laborista . La razón de este cambio histórico es, como no, la crisis económica, que se ha cebado con el país y que ha obligado al gobierno a pedir ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al Banco Central Europeo (BCE). Es por ello por lo que dedico una especial atención a las elecciones en este pequeño país de cuatro millones y medio de habitantes, poco presente en los medios de comunicación, pero cuya relevancia actual nos obliga a detenernos en un análisis más detallado. Se trata del primer país de la eurozona en celebrar elecciones desde el estallido de la crisis de la deuda, y además el primer país en convocarlas como consecuencia directa de tener que ser intervenido por el FMI y el BCE.
 
Para entender el impacto de la crisis económica en Irlanda tenemos que contextualizar, mediante una breve explicación, el sistema económico que regía en el país insular. Desde principios de los años 90 la economía irlandesa comenzó a crecer exponencialmente; la receta, la captación de inversión exterior gracias a un impuesto de sociedades muy bajo (12,4%) y una regulación muy permisiva. Estas condiciones provocaron la llegada masiva de multinacionales al país durante los 90, paralelamente se iba creando una burbuja inmobiliaria debido al rápido crecimiento económico, a la subida de los precios de la vivienda y al surgimiento de numerosos bancos al calor de la falta de regulación. A pesar del notable crecimiento económico de los siguientes años, no hubo un aumento de los gastos sociales, el Estado de Bienestar en Irlanda no se benefició de la favorable coyuntura económica. El modelo irlandés fue apadrinado, debido a su éxito, por la tendencia neoliberal del movimiento conservador europeo, que no en pocas ocasiones adoptaban el sistema irlandés como modelo a imitar. También la UE utilizó Irlanda como símbolo del progreso económico de un país gracias a las transferencias de la Unión. Irlanda era el país más pobre de la Comunidad Europea cuando ingresó en 1973, y en 2007, meses antes del estallido de la crisis, era el segundo país con el PIB per cápita más elevado de la Unión, sólo por detrás de Luxemburgo.
Con el estallido de la crisis mundial, a raíz de las hipotecas tóxicas o subprimes, la economía irlandesa se colapsó. La inversión exterior dejó de llegar, los bancos dejaron de tener liquidez y la burbuja inmobiliaria estalló. Dos años después los datos económicos hablan por sí solos. El déficit presupuestario alcanza el 32% del PIB, la deuda pública acumulada pasó del 25% a casi el 100% en la actualidad, la economía ha caído un 11% y la tasa de paro se ha duplicado hasta el 13,3%. Los bancos irlandeses tenían un agujero de 200 mil millones de euros. Sin adentrarnos mucho en el terreno económico, son las consecuencias políticas las que responden al objetivo de este análisis. 
 
Como ya hemos mencionado, Irlanda es una democracia desde 1922, y desde 1932 un partido político, el Fianna Fáil (FF), de ideología nacionalista y conservadora, ha gobernado el país casi sin interrupciones hasta la actualidad. El crecimiento económico irlandés de los 90 se produjo durante gobiernos de este partido, así como la crisis. Por tanto los electores irlandeses no han tenido duda sobre a quién culpar de la situación actual, ya que han estado gobernados durante casi 80 años por el mismo partido. En mayo de 2007 se produjeron las últimas elecciones. El Fianna Fáil, liderado por el que había sido primer ministro irlandés desde 1997, Bertie Ahern, ganó cómodamente las elecciones con un 41,6% de los votos y 78 de los 166 escaños del parlamento o Dáil Éireann. Un año después en mayo de 2008, ya con la crisis iniciada, Ahern dimitió por presuntos casos de corrupción y fue sustituido por Brian Cowen también del Fianna Fáil. Durante los siguientes meses la catastrófica situación económica ha ido empujando al primer ministro Cowen a aceptar el rescate del BCE y el FMI, de 85 mil millones de euros, hecho que ocurrió el 28 de noviembre de 2010. Esta decisión del gobierno ha sido enormemente impopular entre la población, principalmente por dos motivos: el interés que exigen el FMI y el BCE es de un 5,85% mientrás que a Grecia le exigieron un 5,2%, por otro lado las condiciones impuestas por estas instituciones económicas a Irlanda han sido durísimas. El gobierno irlandés tiene que reducir el déficit del 32% actual hasta el 3% en 2014, tarea imposible y cuyos efectos negativos recaerán sobre las clases medias y trabajadoras según se desprenden de las primeras medidas del gobierno Cowel: 10 mil millones de euros en recortes del gasto público, despido de 25 mil funcionarios, la reducción del salario en un 10% a los nuevos funcionarios, reducción de las pensiones en un 12% y disminución del gasto en sanidad y educación. Además de bajar el sueldo mínimo por hora en un euro, reducir el nivel de ingresos a partir del cual se paga impuestos y subir el IVA de un 21 a un 23%. En cambio el impuesto de sociedades se mantiene en un bajísimo 12,4%. Este paquete de medidas de ajuste prespuestario que exonera a las empresas y multinacionales de cualquier culpa en la crisis, ha provocado el hundimiento del partido en el gobierno, el Fianna Fáil, en las encuestas. Ante este panorama, el primer ministro se vio obligado a principios de año a convocar elecciones anticipadas, empujado además por la salida de los verdes, socios de gobierno desde 2007. Con tal de no perjudicar a su partido en las elecciones, el primer ministro o Taosieach en irlandés, Brian Cowel, decidió no ser el candidato del Fianna Fáil, tomando el relevo Micheál Martin.
 
Desde los años 80 el sistema político irlandés está dominado por 5 partidos. El ya mencionado Fianna Fail “los Soldados del Destino”, lleva gobernando desde 1932, 61 de los últimos 79 años. Por tanto ha sido el partido que indudablemente ha dominado la política irlandesa durante las últimas 8 décadas. Es un partido conservador y católico, surgido de la lucha contra el dominio británico, interclasista, nacionalista y hasta los años 90 defensor del Estado como garante del Bienestar social. Sus resultados electorales han sido espectaculares con una media del 45% de votos; en sus peores elecciones en 1992 obtuvieron un 39,1%. Como partido que ha gobernado antes y durante la crisis, es el que más perjudicado sale en las encuestas, le otorgan entre un 16 y un 18% del voto, algo espectacular si lo comparamos con los datos anteriores.
El único partido que por espacios cortos de tiempo ha podido sustituir al Fianna Fáil en el poder ha sido el Fine Gael “la tribu de los Irlandeses”. Ideológicamente las diferencias con el Fianna Fáil son casi inexistentes ya que también es un partido nacionalista, católico y conservador. Su núcleo electoral tradicional son las clases medias urbanas y los grandes terratenientes. Como principal partido de la oposición ha recogido la mayoría de votantes descontentos con el gobierno actual. Según las encuestas el Fine Gael obtendría entre el 38 y el 40% de los votos, lo que colocaría a su candidato, Enda Kenny, como favorito para ocupar el sillón del primer ministro. 
 
La única alternativa real desde el centro-izquierda a los dos partidos conservadores que han acaparado históricamente la mayoría de votos en Irlanda han sido los laboristas. Sus resultados electorales han sido muy modestos, entre el 10 y el 19% durante las últimas décadas, pero gracias a sus votos han podido formar parte de algunos gobiernos del Fine Gael. Durante el otoño de 2010, cuando parecía que el gobierno iba a solicitar finalmente la ayuda del FMI y el BCE, las encuestas llegaron a otorgar hasta un 35% de intención de voto al candidato laborista, Eamon Gilmore, pero su estrella se ha ido desinflando y actualmente le situán en un 18-20% de intención de voto. 
 
Los otros dos partidos con representación en el Parlamento irlandés son el partido Verde y el Sinn Féin. El partido Verde se enfrenta, al igual que el Fianna Fáil, a una debacle electoral; con un 4,7% de votos en 2007, las encuestas más favorables le dan un 3%. Los verdes pagan el haber formado parte del gobierno de Brian Cowel. El Sinn Féin es otro de los beneficiarios, según las encuestas de la estrepitosa caída del partido gobernante. El Sinn Fein pasaría del 6,9% de votos en 2007 a entre el 10-11% hoy. Buenos resultados para el partido histórico del nacionalismo irlandés, pues fue la matriz de la que surgieron durante los años 20 el Fianna Fáil y el Fine Gael. Actualmente es un partido con poco peso en Irlanda, pero es el segundo más votado en Irlanda del Norte, parte del Reino Unido, y es conocido por ser el brazo político del IRA. Su candidato es Gerry Adams, reconocido internacionalmente por su papel en las negociaciones de paz en Irlanda del Norte. Además de estos partidos las encuestas preveen que un gran número de independientes logren un asiento parlamentario, conseguirían un 16% de los votos según los últimos estudios, el mayor porcentaje en toda la historia de Irlanda, lo que demuestra el malestar de la población hacia los partidos tradicionales.

Las elecciones de hoy, por tanto, serán históricas para el país, principalmente por el batacazo electoral del Fianna Fáil. Ante una segura victoria del Fine Gael la pregunta no es quién va a ser primer ministro, sino si el Fine Gael obtendrá los votos necesarios para gobernar en solitario o necesitará los votos de independientes o de los laboristas. No sería un escenario inédito; las pocas veces que el Fine Gael ha podido gobernar ha sido gracias a coaliciones con el partido Laborista. Gane quien gane la población irlandesa va a pasar por tiempos amargos, las condiciones impuestas por el FMI y el BCE son draconianas. Todos los partidos de la oposición han defendido la necesidad de renegociar el paquete de ayuda y sobre todo bajar el interés del rescate, que es de un 5,85%. En cuanto a quién tiene que pagar los platos rotos, el Fine Gael opta por un 70% en recortes presupuestarios y un 30% en subidas de impuestos, en cambio el partido Laborista, probable socio de gobierno, opta por un 50%-50%. La paradoja de todo ello es que por un lado no se renuncia al modelo que ha llevado al país a la crisis, ya que al no subir el impuesto de sociedades se multiplican las probabilidades de caer en los mismo errores del pasado. Por otro lado se vende el discurso de que tanto el FMI como el BCE están ayudando a Irlanda, cuando lo que están haciendo es someterla a unas rigurosísimas condiciones cuyas consecuencias sociales serán previsiblemente desastrosas. 
 
Mañana en un breve post comentaré los resultados electorales de las elecciones de hoy en Irlanda.